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Alan Parsons y Jacobo Celnik en el hotel Cosmos 100 de Bogotá / Feb 5 de 2005 Por Jacobo Celnik Antes del inicio del concierto, el señor Parsons
le respondió algunas preguntas Schizoidman. ¿Qué posibilidad hay de grabar
un disco completo con David Gilmour? Uno a uno fueron saliendo los músicos de la
banda al son de los bits de uno de los temas cumbres del álbum
Eve de 1979 mientras la euforia de la gente solo fue contenida al ver
una gran sombra negra de 1.90 mts, adornada con una larga gabardina y
una camisa azul. Era Alan Parsons quien tras un caluroso saludo, en un
español entendible, agradeció el apoyo del público
capitalino. A partir de ese momento todo fue emoción,
euforia y felicidad porque el señor Parsons y su banda interpretaron
de forma seguida 4 de los temas cumbres de la banda, arrancando con Damn
If I do, What goes up de Pyramid y The Raven del primer disco
dedicado a Edgar Alan Poe (Tales of Mystery and Imagination 1976).
El carisma y entrega del cantante PJ Olson fue fundamental para lograr
el apoyo del público, que como nunca antes visto durante un show
de una banda extranjera en Colombia ( solo Guns n Roses lo logró),
interpretó al unísono cada uno de los éxitos de la
banda. En el inicio de la segunda hora del show la banda
interpretó 3 temas de su mas reciente álbum Valid Path,
iniciando con Return toTungusaca, la mas aclamada por su cercanía
a One of these days (1971 Meddle) de Pink Floyd, sobretodo en
el solo de guitarra, seguida de We Play The Game y finalizando con tal
vez la mas floja de la noche, More Lost Without you, El guitarrista Geofrey
Townsend dio cátedra de feeling y virtuosismo para ambientar lo
que es el sonido retro-moderno del Alan Parsons Live Project 2005. Así
mismo el baterista y el bajista demostraron con altura por qué
trabajan con Parsons. Cada uno cantó varios temas clásicos
como Prime Time, Psychoblable y Dont Answer me, y ayudaron, sin duda alguna,
a no extrañar al legendario socio y vocalista de Alan Parsons,
el señor Eric Woolfson. El final del concierto fue lo más emotivo para las 2000 almas que no dejaron de vibrar ni un solo segundo con el sonido magistral que plasmó la banda en el escenario. Time de Turn of the friendly card interpretada con mucha altura y pasisn por Olson abris la tanda, seguida de Sirus, el tema que inmortalizó la salida de los Chicago Bulls de la era Jordan, y Eye In the sky, canciones que enloquecieron literalmente al público bogotano, que al finalizar esta seguidilla de éxitos ovacionaron por mas de 10 minutos a la banda. Tras un break, Alan y su banda regresaron para cerrar uno de los espectáculos más emocionantes que toda una generación haya visto en Colombia. La emoción y entrega de este público comprobó que en nuestro país es necesario traer este tipo de aristas porque sin duda alguna estamos mamados del chucu chucu, el vallenato y la champeta diaria que invade las emisoras y estadios del país. |