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LOS HORIZONTES DE STEVE
HACKETT
En 1978, tras el final de la gira Seconds Out Tour, la
banda Genesis había quedado reducida a un trío liderado
por el cantante y baterista Phill Collins. Tres años atrás,
Peter Gabriel había dejado la banda para dedicarse a sus proyectos
en solitario curiosamente también al final de una gira. Dos años antes de que esto sucediera, Steve había grabado su primer trabajo en solitario: Voyage of the Acolyte (1975), un disco que puede ser considerado la ante sala del Wind and Wuthering (1976) de Genesis. Tras la grabación ese mismo año del disco A trick of the tail, el cual es considerado una de las piezas clave en la selecta discografía del “Old Genesis”, Hackett percibió que sus aportes no eran tomados con el respeto que se merecía. Tras el final de un extenuante tour por todo el continente europeo y Norte América, decide abandonar definitivamente el grupo y trabajar en su segundo disco en solitario, Please Don´t Touch (1978).
Steve Hackett: Si hablas de las diferencias con respecto a los otros miembros de Genesis, se puede observar que algunos de ellos como Peter, Phill y Mike, se especializaron en tener y producir un largo número de hit singles a lo largo de los años 80 y 90, lo cual implica hacer un sacrificio en términos tales que, los detalles, la duración y el espíritu de la música que compones, cambia. Así como alguien se puede dedicar al pop music, al jazz o al flamenco, en mi caso me he dedicado a hacer la música que me gusta, la cual tiene mucha relación con todo lo que se ejecutó durante casi 7 años en Genesis. Es por eso que encuentran mucha relación con mi música y la que se hacía en aquellos años de gloria. J.C: ¿Cuál de los discos de Genesis en los que participó le gusta más y lo complace en su realización como músico? S.H: El tercer disco que grabamos con Genesis en 1973, Selling England By The Pound es sin duda el más importante. Empezamos sonar en ese año como un gran equipo tocando juntos, a diferencia de los dos trabajos anteriores en los cuales la complejidad de las composiciones no nos permitía observar este punto. Tuvimos momentos donde la música clásica, el folk y el humor marcaron la evolución de los discos. Selling England representó muchos elementos de la cultura inglesa que se veían viejos o se habían perdido y que de alguna forma fueron recuperados en él, lo cual no sólo tuvo una gran acogida por parte del público, sino que a nosotros nos hizo sentir realizados. El lanzamiento del disco además coincidió en un momento en el cual la banda empezó a ser reconocida en el mundo y ello nos abrió puertas en mercados desconocidos hasta ese momento como el de Estados Unidos. J.C: ¿Por qué esperó a que llegara el final del Seconds Out tour de 1977 para iniciar su carrera en solitario? S.H: Para desarrollarte como músico debes tomar riesgos, y eso fue exactamente lo que hice al dejar Genesis. Ya había tenido éxito con Voyage of The Acolyte (1975), mi primer trabajo fuera del grupo, y así lo quería continuar. Fue difícil en ese momento tomar la decisión porque la banda era muy posesiva y dependiente de los talentos individuales y quería un total compromiso o nada. Este era un precio que la banda tenía que pagar porque todos debíamos desarrollarnos y yo fui el que dio el primer paso para evolucionar en formas y estilos de composición musical. Eso se puede apreciar en trabajos como Spectral Mornings, Guitar Noir o Plese Dont Touch donde encontrarás elementos del folk, del jazz, de la música clásica, del blues e incluso del pop.
S.H: Es puramente instintiva. Yo nunca tomé clases de guitarra clásica, esto es algo que fue apareciendo con el paso del tiempo. Encontré un fuerte atractivo en la música que tiene mucho énfasis en los pequeños detalles y en donde debes “negociar” de una forma muy detallada cada nota. Aún tengo una fuerte pasión por la improvisación y con la música clásica debes saber el lugar exacto en la cual debes poner una nota. La primera experiencia con la guitarra clásica se dio en el álbum Foxtrot de Genesis en el cual se incluye un tema de mi autoría llamado Horizons. J.C: A parte de la música clásica, usted también tiene una gran fascinación por el Blues. Gracias a ello un grabó en 1995 Blues With a Feeling. ¿Quedó satisfecho con el resultado de este álbum? S.H: Es un disco muy interesante que me gustó mucho, a pesar de que ha sido un disco con bajos niveles en ventas. Esto último es un aspecto que en lo personal no me afecta, ya que cuando decidí grabarlo, lo hice bajo una convicción y la idea de explorar un género por el cual siempre he sentido una amplia fascinación. Es un disco lleno de sentimiento y pasión, es el alma de la guitarra eléctrica y es algo por lo cual siempre he sido un apasionado, razón que me motiva a grabar muy pronto otro disco de blues. J.C: En 1985 se reunió con el guitarrista de Yes, Steve Howe para dar forma a un súper proyecto llamado GTR. ¿Por qué esta banda no duró lo que sus fans esperaban? S.H: Steve Howe es un gran amigo mío y gracias a Brian Lane, el manager de Yes, decidimos encaminar este proyecto juntos. Genesis y Yes siempre fueron bandas que estuvieron muy asociadas, y el producto final de GTR es el eclecticismo de las dos corrientes y el deseo de innovar en una época en la cual el rock progresivo estaba estancado. Nosotros emprendimos el proyecto sin pensar en el éxito que este llegara a tener. La decisión inicial fue grabar un disco y hacer una gira. Eso era todo. Con el paso del tiempo nos fuimos dando cuenta de que el trabajo tuvo mucho éxito, incluso When the Herat rules the mind ocupó el puesto 14 en listas pop, pero cada uno de nosotros tenía proyectos independientes en los cuales trabajar y es por ello que GTR desaparece así de rápido. J.C: ¿Esta misma situación se da tras grabar Genesis Revisited en 1996 y Tokio Tapes junto a músicos como Ian McDonald, John Wetton, Tony Levin, Chester Thompson. ¿Por qué estas reuniones no terminaron con un trabajo nuevo de estudio? S.H: Las presiones económicas de las casas disqueras afectan significativamente este tipo de eventos. Previamente hay que hacer una inversión alta en temas logísticos que se ven retribuidos con los altos niveles de ventas como lo fue el disco tributo a Genesis. Pero después debes tener cuidado con que ello no se convierta en una situación política en donde ex-miembros de grandes bandas como King Crimson, Zappa o Genesis decidan innovar juntos. Cada uno tiene su mundo y sus proyectos y hay fronteras que se deben respetar. J.C: ¿Qué tan probable es ver una
reunión de Genesis tal como sucedió en 1999 año en
el cual ustedes hicieron una versión moderna de Carpet Crowlers?
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